Ejercicios para fortalecer piernas y mejorar el equilibrio con Balance Boards
Las piernas son la base de nuestro cuerpo, y su fortaleza es clave para cualquier actividad física: desde deportes como el ciclismo, el surf o el running, hasta tareas cotidianas como caminar, subir escaleras o mantenernos de pie durante horas.
Entrenar sobre una superficie inestable, como una Balance Board, añade un plus: mientras trabajas la fuerza de piernas, también mejoras el equilibrio, la coordinación y la propiocepción (la capacidad de tu cuerpo para “sentir” la posición de tus articulaciones). Diversos estudios han mostrado que este tipo de entrenamiento ayuda a mejorar la estabilidad, la fuerza de las extremidades inferiores y puede contribuir a reducir el riesgo de esguinces de tobillo cuando se integra de forma regular en la rutina.
En este artículo encontrarás una serie de ejercicios pensados para fortalecer tus piernas y mejorar tu equilibrio utilizando una Balance Board. Puedes adaptarlos a tu nivel, tanto si estás empezando como si ya tienes experiencia.
Antes de empezar: seguridad y calentamiento
Antes de subirte a la tabla, ten en cuenta:
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Calienta 5–10 minutos: movilidad de tobillos, rodillas y caderas; unas sentadillas suaves; algo de marcha en el sitio.
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Entorno seguro: haz los ejercicios lejos de muebles, bordes o esquinas. Si estás empezando, puedes colocarte cerca de una pared o silla estable para apoyarte si lo necesitas.
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Progresión gradual: empieza con movimientos lentos y controlados. Cuando te sientas seguro, añade intensidad, tiempo o variaciones.
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Si tienes lesiones previas de rodilla, tobillo o espalda, consulta con un profesional de la salud o del ejercicio antes de probar variantes avanzadas.
Ejercicio 1: Sentadillas profundas
Colócate sobre la Balance Board con los pies separados al ancho de los hombros. Activa el core (llevando el ombligo ligeramente hacia dentro) y mantén la mirada al frente.
Desde ahí, realiza sentadillas lentas y controladas, bajando la cadera hacia atrás y hacia abajo hasta que tus muslos estén paralelos al suelo o hasta donde tu movilidad lo permita.
Empuja el suelo con los pies para volver a la posición inicial, manteniendo el equilibrio durante todo el movimiento.
Beneficios:
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Fortalece cuádriceps, isquiotibiales y glúteos.
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Trabaja el equilibrio dinámico y la estabilidad de rodillas y tobillos.
Recomendación de trabajo:
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2–3 series de 8–12 repeticiones, descansando 45–60 segundos entre series.
Variaciones:
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Sostén pesas ligeras o una mancuerna para añadir resistencia.
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Haz pausas de 2–3 segundos en el punto más bajo para intensificar el trabajo.
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Para nivel avanzado, prueba a hacer la sentadilla más lenta en la fase de bajada (3–4 segundos).
Ejercicio 2: Zancadas alternas
Ponte de pie sobre la Balance Board con un pie en el centro. Desde ahí, da un paso hacia delante con la otra pierna, como si hicieras una zancada clásica, manteniendo el tronco erguido.
Controla el equilibrio mientras flexionas ambas rodillas y, después, vuelve lentamente a la posición inicial. Alterna las piernas.
Beneficios:
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Fortalece las piernas de manera unilateral, ayudando a corregir diferencias de fuerza entre lado derecho e izquierdo.
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Desarrolla el equilibrio al trabajar el apoyo de una pierna de forma más exigente.
Recomendación de trabajo:
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2–3 series de 6–10 repeticiones por pierna.
Variaciones:
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Incrementa la profundidad de la zancada para una mayor intensidad.
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Mantén el pie delantero elevado 2–3 segundos antes de regresar para trabajar más el equilibrio.
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Para mayor reto, sujeta una pesa ligera o kettlebell pegada al cuerpo.
Ejercicio 3: Peso muerto con balanceo
Colócate de pie sobre la Balance Board con los pies separados al ancho de las caderas.
Con la espalda recta y una ligera flexión de rodillas, inclina el torso hacia delante llevando las manos hacia las rodillas, las espinillas o los tobillos (según tu movilidad). Siente cómo se estiran los isquiotibiales sin curvar la zona lumbar.
Vuelve lentamente a la posición inicial, contrayendo glúteos y manteniendo el equilibrio durante todo el movimiento.
Beneficios:
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Fortalece isquiotibiales, glúteos y musculatura lumbar.
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Mejora la postura y la estabilidad de la cadera.
Recomendación de trabajo:
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2–3 series de 8–10 repeticiones.
Variaciones:
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Usa una mancuerna ligera o una kettlebell para intensificar el ejercicio.
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Realiza el ejercicio con una sola pierna sobre la Balance Board, dejando la otra pierna extendida ligeramente hacia atrás (peso muerto a una pierna).
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Para avanzar, intenta reducir el apoyo de las manos en el cuerpo, confiando más en el control postural.
Ejercicio 4: Elevaciones de talones
Ponte de pie sobre la Balance Board con los pies juntos o al ancho de las caderas.
Desde ahí, eleva los talones lentamente hasta quedar de puntillas, manteniendo el equilibrio. Desciende de forma controlada hasta apoyar de nuevo toda la planta del pie.
Beneficios:
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Fortalece los músculos de las pantorrillas (gemelos y sóleo).
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Mejora la estabilidad del tobillo y la coordinación fina del pie.
Recomendación de trabajo:
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2–4 series de 12–15 repeticiones.
Variaciones:
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Realiza el ejercicio con un solo pie para aumentar la dificultad.
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Añade un pequeño impulso más rápido al subir y baja lentamente para trabajar potencia y control.
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Mantén la posición de puntillas durante 3–5 segundos antes de bajar para un trabajo más isométrico.
Ejercicio 5: Saltos controlados
Colócate de pie sobre la Balance Board.
Realiza pequeños saltos verticales, despegando apenas los pies de la tabla, y céntrate en aterrizar suave, amortiguando con las rodillas y manteniendo el equilibrio tras cada salto.
Importante: este ejercicio es para nivel intermedio/avanzado. Si estás empezando o tienes antecedentes de lesiones de rodilla o tobillo, prioriza antes ejercicios sin impacto.
Beneficios:
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Mejora la potencia de las piernas y la coordinación.
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Aumenta la capacidad de reacción y la estabilidad dinámica ante cambios rápidos.
Recomendación de trabajo:
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2–3 bloques de 15–20 segundos de saltos, con 40–60 segundos de descanso.
Variaciones:
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Haz saltos laterales (de un lado al otro de la tabla) para trabajar la estabilidad en diferentes direcciones.
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Para usuarios avanzados, prueba saltos más amplios pero siempre en un entorno muy seguro y sin prisas.
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Solo para personas con muy buen control: realizar el ejercicio con los ojos entrecerrados o en penumbra (disminuye referencias visuales y aumenta el reto propioceptivo).
Ejercicio 6: Step lateral con equilibrio
Colócate de pie al lado de la Balance Board.
Da un paso lateral para colocar un pie sobre la tabla y, a continuación, sube el otro pie de forma controlada. Mantén el equilibrio unos segundos sobre la tabla y luego desciende, empezando con la misma pierna con la que subiste. Repite hacia ambos lados.
Beneficios:
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Fortalece los músculos laterales de las piernas y la cadera (abductores, glúteo medio).
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Mejora la estabilidad lateral, clave para cambios de dirección, surf, skate o deportes de contacto.
Recomendación de trabajo:
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2–3 series de 8–10 repeticiones por lado.
Variaciones:
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Aumenta la velocidad de subida y bajada para trabajar también la resistencia cardiovascular.
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Mantén una posición baja, similar a una semi-sentadilla, mientras haces los pasos laterales para intensificar el esfuerzo.
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Sostén una banda elástica entre las manos, tirando suavemente para implicar también la zona del core y hombros.
Ejercicio 7: Puente de glúteos con apoyo en la Balance Board
Coloca la Balance Board sobre una superficie estable. Túmbate boca arriba en el suelo y apoya la parte superior de la espalda en la tabla, con los pies plantados en el suelo y las rodillas flexionadas.
Desde ahí, eleva la pelvis hasta que tu cuerpo forme una línea recta desde los hombros hasta las rodillas. Mantén 1–2 segundos arriba y baja lentamente.
Beneficios:
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Fortalece glúteos, isquiotibiales y zona lumbar.
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Activa el core al añadir el componente de equilibrio de la tabla.
Recomendación de trabajo:
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2–3 series de 10–12 repeticiones.
Variaciones:
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Realiza el ejercicio con una pierna elevada, apoyando solo un pie en el suelo para un desafío mayor.
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Coloca una banda de resistencia alrededor de las rodillas y empújalas ligeramente hacia fuera para activar más los glúteos externos.
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Aumenta el tiempo de mantención arriba (3–4 segundos) en cada repetición.
Cómo integrar estos ejercicios en tu rutina
Para sacarles partido sin sobrecargarte, puedes usar estas orientaciones generales:
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Frecuencia: 2–3 días por semana.
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Duración: entre 20 y 30 minutos por sesión.
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Estructura sugerida:
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Calentamiento (5–10 minutos).
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4–5 ejercicios del listado (por ejemplo: 1, 2, 3, 4 y 7).
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2–3 series por ejercicio, con el número de repeticiones sugerido.
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Estiramientos suaves al final.
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Si haces otros deportes (surf, skate, MTB, carrera…), puedes colocar estas rutinas en días de entrenamiento complementario o después de una sesión suave.
Conclusión: piernas más fuertes y mejor equilibrio con cada sesión
Estas rutinas con Balance Boards son ideales para fortalecer tus piernas mientras mejoras tu equilibrio, coordinación y control del cuerpo.
La clave está en la constancia: con unos minutos varias veces por semana, irás notando cómo tus apoyos son más firmes, tu estabilidad mejora y tienes más confianza tanto en tu día a día como en tu deporte.
Practicar estos ejercicios de forma regular puede ayudarte a:
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reforzar la musculatura de piernas y glúteos,
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mejorar tu estabilidad y propiocepción,
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y reducir el riesgo de torceduras y esguinces, especialmente en el tobillo, cuando se combinan con una buena técnica y progresión.
Atrévete a incorporar estos movimientos a tu entrenamiento y descubre los beneficios de un trabajo más dinámico y funcional con tu Balance Board.